En relación con la situación en Ceuta, se han obtenido conclusiones sobre el papel de Rabat. Aunque no se considera que haya sido el planificador, se cree que permitió y se benefició de la situación. La reacción oficial ha sido notable, ya que se ha calificado lo ocurrido como una violación grave.

Sin embargo, a pesar de la gravedad de la situación, no se ha convocado una reunión de emergencia para abordar el tema de manera oficial, lo que ha generado expectación sobre las medidas que se podrían tomar a continuación.