El Gobierno de Fernández ha aumentado la tensión en Costa Rica al acusar al Poder Judicial de un "golpe de Estado". Esta decisión ha generado una gran alarma entre expresidentes, la oposición y los magistrados del tribunal supremo. El oficialismo ha anunciado que no acatará los fallos del tribunal supremo, lo que ha desatado una gran preocupación entre los sectores mencionados.

Esta medida ha sido vista como un desafío al sistema judicial del país. Para obtener más información sobre esta situación, se puede consultar la fuente original, El País América, que ofrece una visión más detallada de los acontecimientos en curso en Costa Rica.