Una disminución en las inspecciones internacionales de alimentos importados ha generado preocupación sobre la seguridad de los productos que llegan a los consumidores. Las inspecciones en instalaciones alimentarias extranjeras han bajado significativamente en los últimos años. Según registros revisados, esta disminución es de casi un 35% desde 2019.

La situación se ha visto agravada por un brote de ciclosporosis vinculado a lechuga contaminada. La tendencia a la baja en las inspecciones se ha prolongado en el tiempo. Más información sobre este tema está disponible en la publicación original, que proporciona detalles sobre la situación y las implicaciones para la seguridad alimentaria.