El nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha tomado una decisión inusual al trasladar la ceremonia de su toma de posesión de Bogotá a Cali. En este acto, ha concedido un protagonismo destacado a la religión, lo que llama la atención. Se sabe que De la Espriella ha jurado ante los congresistas, pero su primer discurso lo ha dirigido a los militares.

Para obtener más información sobre este evento y sus implicaciones, se puede consultar la fuente original, El País América.