Un ataque con drones ha alcanzado objetivos a gran distancia. Las instalaciones gasistas estratégicas han sido bombardeadas. Estas instalaciones se encuentran en regiones clave para la extracción de petróleo.

La distancia recorrida por los drones es notable, superando los 3.000 kilómetros. Esto sugiere una capacidad de ataque a larga distancia. Se han bombardeado instalaciones en áreas donde se extrae una gran cantidad de petróleo, lo que podría tener implicaciones significativas.

Para obtener más información, se puede consultar la fuente original.