El presidente Trump se enfrenta a una carrera contra el tiempo para reducir los precios de la gasolina antes de las elecciones de mitad de período. La situación actual se ha convertido en su mayor debilidad electoral. Aunque se han mencionado posibles soluciones, como poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz, estos cambios no tendrían un impacto inmediato en los precios de la gasolina.

Se estima que tomaría más de ocho semanas para que los precios más bajos del petróleo se reflejen en la bomba de gasolina, lo que deja poco tiempo para que el presidente Trump pueda revertir la situación antes de las elecciones.