Se plantea la pregunta de si es posible medir la felicidad, lo que podría llevar a un cambio en las prioridades de los dirigentes. Es importante determinar el bienestar de la población en el país, considerando que se autodenomina como un Estado de bienestar. Se busca conocer si la gente del país está realmente bien, aunque no se proporcionan detalles adicionales sobre cómo se abordará esta cuestión, para más información se puede consultar la fuente original.