La búsqueda de petroleros se ha intensificado debido al conflicto en el Golfo. Esto ha desatado una feroz competencia entre países y armadores por adquirir su propia flota. El cierre de un importante paso marítimo y el aumento en el precio de los fletes han exacerbado la situación.

La competencia por los buques es tan intensa que un petrolero de segunda mano puede costar hasta un 40% más que uno nuevo. Esto refleja la desesperación de los países y armadores por asegurarse el suministro de petróleo. Para obtener más información sobre esta situación, se puede consultar la publicación original, que ofrece una visión más detallada de la competencia empresarial y estratégica en curso.