La amenaza de un boicot tecnológico pesa sobre la autonomía digital. Esto ha llevado a considerar la inversión en la construcción de una nube soberana. Las empresas de telecomunicaciones tradicionales se han ofrecido a colaborar en este esfuerzo, pero esperan obtener algo a cambio.

La Unión Europea es consciente del riesgo que implica depender de tecnologías extranjeras. Por lo tanto, busca alternativas para garantizar su autonomía estratégica digital. Las telefónicas están dispuestas a invertir en este sentido, aunque con ciertas condiciones.

Más detalles sobre esta situación están disponibles en la publicación original. La información proporcionada hasta ahora sugiere que se está buscando una solución para reducir la dependencia de tecnologías externas y fortalecer la autonomía digital.