Una práctica tradicional busca mantener la apariencia infantil de las niñas. Se utiliza un método doloroso para aplanar sus pechos. Esto se hace con la intención de protegerlas de ciertos peligros.

La técnica implica calentar objetos al fuego y aplicarlos a los pechos. El objetivo es evitar que las niñas sean víctimas de abuso y problemas relacionados con la edad. Más información sobre esta práctica está disponible en la publicación original.