Se ha planteado la idea de que la inteligencia artificial no es lo que deberíamos temer, sino más bien sus dueños. Esto nos lleva a considerar los riesgos reales y prosaicos asociados con la IA. Un aspecto importante es que la narrativa de extinción puede impedirnos ver los peligros más inmediatos y prácticos.

Se menciona que el problema puede ser simplemente que hay un producto averiado suelto, lo que sugiere que los riesgos pueden ser más mundanos de lo que se piensa. Para más información, se puede consultar la fuente original.