Un desafío importante se presenta en el país para transmitir el recuerdo de los peores ataques en la historia de Estados Unidos. Aproximadamente 100 millones de estadounidenses no habían nacido el día en que se produjo el ataque a las Torres Gemelas. Estos estadounidenses, que no tienen recuerdos personales del evento, deben aprender sobre lo sucedido a través de otros.

Se trata de la primera generación que no vivió el ataque y, por lo tanto, carece de una conexión directa con el evento. Más información sobre este tema está disponible, pero se sabe que el país busca encontrar formas de preservar la memoria de este acontecimiento trágico para las generaciones futuras.