Mejorías en la capacidad intelectual se observan en niños y adolescentes que realizan actividades físicas después de la escuela. Estas mejorías también se extienden a su salud mental y calidad del sueño. La práctica de ejercicio después de clase parece tener un impacto positivo en varios aspectos de su desarrollo.

Se pueden encontrar más detalles sobre los beneficios de las actividades deportivas extraescolares en la publicación original, que describe los efectos en la planificación, organización y conciencia social de los jóvenes participantes.