Una tortuga llamada Jonathan ha alcanzado una edad notable. Su longevidad se debe a una combinación única de características genéticas. Estas variantes genéticas le permiten envejecer de manera eficiente.

Se sabe que Jonathan tiene 194 años, lo que lo convierte en el animal terrestre de mayor edad. Más información sobre este animal y sus genes se puede encontrar en la publicación que lo presenta como un ejemplo de longevidad.