La situación en Oriente Próximo se vuelve cada vez más complicada debido a una serie de crisis que afectan el mercado petrolero. Un grupo tomó el control de un importante puerto y luego se hizo con una isla estratégica. Esta cadena de eventos ha generado preocupación en un mercado ya de por sí sensible.

Arabia Saudí ha visto obligada a cerrar una importante instalación petrolera debido a la escalada de tensiones en la región. Esto ha aumentado la incertidumbre en un mercado que ya estaba bajo presión. Para obtener más información sobre esta situación, se puede consultar la fuente original.