Un ciudadano armado, identificado como Jordan Salinas, jugó un papel clave en la detención del atacante que mató a tres personas y dejó siete heridas en Idaho. Las autoridades han confirmado que Salinas y un trooper estatal fuera de servicio ayudaron a someter al agresor. La investigación sigue en curso, pero hasta el momento no se ha determinado el motivo detrás de la masacre, según informa El País América.