Una gran cantidad de pasajeros se vio afectada por la situación, con un total de 341.000 personas y casi 3.000 vuelos impactados desde el viernes. La causa de estos trastornos es la ceniza volcánica que se ha extendido por la zona. Se han tomado medidas para mitigar el problema, cerrando siete aeropuertos para evitar riesgos.

Las autoridades están en alerta debido al riesgo de nuevas erupciones, lo que podría empeorar la situación. Para obtener más información sobre la situación y sus consecuencias, se puede consultar la fuente original. Allí se pueden encontrar detalles adicionales sobre la situación y cómo se está manejando.