Se ha producido una expulsión de diplomáticos rusos debido a actividades consideradas inaceptables. Un total de 10 diplomáticos han sido expulsados. El primer ministro, Péter Magyar, ha hecho una declaración sobre la situación, enfatizando la importancia de defender la soberanía del país.

No se proporcionan detalles adicionales sobre las actividades específicas que llevaron a la expulsión, pero se puede obtener más información sobre este tema a través de fuentes oficiales. La declaración del primer ministro destaca la determinación del gobierno de proteger los intereses de su país.