Una región mantiene su autonomía a pesar de no ser reconocida por ningún país. Esto se debe a que cuenta con sus propias estructuras de poder, incluyendo pasos fronterizos y Fuerzas de Seguridad. La situación es peculiar, ya que esta región forma parte de un Estado que está en proceso de acercamiento a la Unión Europea.

Aunque no se reconoce su independencia, la región sigue funcionando con su propio Gobierno y sistema de Justicia. Más detalles sobre esta situación están disponibles en la publicación que informa sobre la relación de esta región con Moscú y su impacto en la política regional.