Un juez brasileño, Moraes, se encuentra en el centro de una decisión pendiente sobre si debe ser investigado por corrupción. El Supremo de Brasil ha decidido aplazar esta decisión. El magistrado ha expresado su opinión en una sesión extraordinaria, donde sostuvo que es víctima de una venganza.

Esta sesión estuvo marcada por invectivas y tensiones. Se sabe que el juez atribuye esta situación a una supuesta "venganza" del bolsonarismo, pero no se han proporcionado más detalles sobre el caso. Para obtener más información, se puede consultar la fuente original.