Un fenómeno climático extremo ha sido detectado en el océano. La investigación sobre corales antiguos ha permitido determinar la intensidad de este evento. Se ha comprobado que su fuerza es mayor que en el pasado.

La comparación con periodos anteriores muestra un aumento significativo, relacionado con el calentamiento global, según los datos disponibles, aunque se pueden consultar más detalles en la fuente original.