Un exlíder de una pandilla ha sido declarado culpable de planear un asesinato notable. Este caso se remonta a 1996. La pena para este individuo aún no ha sido determinada, ya que el juez debe aplicar la sentencia definitiva. El proceso judicial ha concluido con el veredicto de culpabilidad, pero falta la resolución final sobre la pena que se le impone al responsable.