Se ha implementado un control estricto sobre las comunicaciones oficiales. Los ministros deben solicitar autorización antes de hacer declaraciones públicas. El vocero presidencial es selectivo al responder preguntas, evitando aquellas que podrían resultar incómodas.

La entidad estadística del país también se ve afectada por esta medida. Una rueda de prensa programada fue cancelada, lo que sugiere un aumento en el control sobre la información que se comparte con el público. Para obtener más detalles sobre esta situación, se puede consultar la fuente original, que proporciona más información sobre el control de las comunicaciones y sus efectos en la entidad estadística y en los funcionarios gubernamentales.