En Grecia, un incidente grave involucra a miembros de la policía. Un delito sexual fue cometido en un lugar que debería ser seguro, una comisaría en la capital. La justicia ha intervenido y ha emitido un veredicto contra dos agentes.

Además de la condena por el delito principal, se ha considerado otra infracción relacionada con la grabación de la agresión. Se ha violado la normativa sobre protección de datos personales, lo que ha llevado a una condena adicional para uno de los agentes. Para obtener más información sobre este caso, se recomienda consultar la fuente original.