La creación de mapas implica un desafío importante, ya que la Tierra es un globo y cualquier intento de representarla en una superficie plana conlleva distorsiones. Esto significa que ningún mapa puede ser una representación perfecta de la realidad. La distorsión es un problema inherente al proceso de aplanar el globo, lo que hace que los mapas no puedan reflejar con precisión la forma y el tamaño de las características geográficas.

Más información sobre este tema está disponible, incluyendo detalles sobre por qué la ONU ha decidido abandonar el mapa de Mercator, aunque no se proporcionan más detalles al respecto.