Una investigadora que estudió plaguicidas encontró glifosato en la orina de la mayoría de las personas estudiadas. El hallazgo forma parte de un proyecto internacional y revela que el 84% de las personas analizadas tenían glifosato en su orina. Tras estos resultados, la investigadora enfrenta acusaciones de irregularidades en su desempeño por parte de un organismo estatal de tecnología.

La comunidad científica ha reaccionado denunciando censura en respuesta a estas acusaciones. Se desconocen más detalles sobre el caso, pero la situación ha generado preocupación en la comunidad científica. Para obtener más información, se puede consultar la fuente original.